Los préstamos otorgados a microempresarios suman Bs. 525,27 millones al corte de agosto de 2010. Para finales de año, arribarán a Barquisimeto y Maracaibo, para llegar a 18 Agencias Comunitarias en todo el paí­s.

Luz Carrascal comenzó con un pequeño preescolar en Petare, gracias a los microcréditos pudo ampliar la unidad educativa y ahora ofrece hasta el quinto año de bachillerato. Marysol Herrera tras verse jubilada y luego de que a su esposo le diagnosticasen una enfermedad degenerativa, montó una agencia de festejos en compañí­a de su familia y la consolidó con varios préstamos recibidos. Ambas microempresarias son dos ejemplos del impacto positivo de la Banca Comunitaria Banesco, que arribó a cuatro años de operaciones en los que ha entregado más de 64.000 microcréditos.

Banca Comunitaria es la iniciativa de Banesco para ofrecer servicios y productos financieros a los sectores no bancarizados de la población.
Claudia Valladares, vicepresidenta de Banca Comunitaria, indicó que desde el año 2006 han otorgado 64.790 microcréditos por un monto de 525,27 millones de bolí­vares. Al cierre de agosto de 2010, cuentan con un total de 117.911 clientes atendidos a lo largo de cuatro años.
Valladares explicó que los cinco negocios que reciben el mayor volumen de créditos son la venta de ropa, bodegas, servicio de transporte, venta de comida y talleres de costura y confección.

Los clientes de Banca Comunitaria, precisa Valladares, son personas naturales en mayorí­a no bancarizadas que habitan en sectores populares y tienen negocios generalmente informales. Tal es el caso de Carrascal, quien desde 2006 es cliente de Banca Comunitaria en Petare, y gracias a los microcréditos ha mejorado las condiciones fí­sicas de la “Unidad Educativa Pení­nsula de Paraguaná” y la ha equipado con útiles escolares. Así­, ofrece hasta quinto año de bachillerato y cuenta con cursos de computación, inglés y teatro.

O el de Columba Sutil, habitante de La Vega, quién acondicionó la sala de su casa como peluquerí­a y fue ampliando su oferta de servicios con esfuerzo. Desde 2009 es clienta de Banca Comunitaria Banesco y ha podido equipar su negocio con aire acondicionado, dos sillas de peluquerí­a y una mesa de manicura, además de realizar los trabajos de friso y pintura de las paredes y la renovación de los pisos.

Incentivando el ahorro

Además en el lado de los pasivos para agosto de 2010 presentan un acumulado de depósitos de 34,21 millones de bolí­vares en Cuentas Comunitarias y 4,78 millones en Ahorro Paso a Paso, para un total de Bs. 39,63 millones.

Al hacer un balance del impacto positivo en los microempresarios atendidos, Valladares enumera:

““El 40% de los clientes de créditos han sido bancarizados, es decir, han recibido por primera vez en su vida un crédito formal por parte de una institución bancaria.
““El impacto social que el microcrédito ha generado en nuestros clientes en 4 dimensiones el individuo, el hogar/familia, la microempresa y la comunidad: 73% de nuestros clientes han tenido un incremento de 34% promedio real en sus ventas; 63% logró un incremento de 27% promedio real en su utilidad; 60% mostró mejoras en sus prácticas comerciales; 56% de los clientes de crédito hoy en dí­a guardan sus ahorros en el banco; 82% de los hijos de los microempresarios asisten a la escuela primaria; 87% cuenta con teléfono fijo y 56% ha podido acceder a servicios de TV por cable; 23% de nuestros clientes ahora gozan de servicios privados de salud y 30% de nuestros microempresarios ha logrado generar 1 ó más empleos dentro de su comunidad.

El valor de la bancarización

Valladares resaltó que a lo largo de estos 4 años han aprendido que el desarrollo financiero de un paí­s se fundamenta en la bancarización y la inclusión financiera. Además, comentó la importancia del uso de la tecnologí­a como aliado para ofrecer servicios financieros a bajo costo a los segmentos más necesitados de la población.

Destacó que una enseñanza ha sido que “el esfuerzo, la perseverancia, la innovación, la dedicación y el trabajo incansable son los ingredientes presentes en todas las miles de historias de éxito de nuestros microempresarios”.

Citó el caso de la valenciana Marysol Herrera, quien siendo sostén de hogar decidió montar su propia agencia de festejos cuando la jubilaron al mismo tiempo que le diagnosticaran Parkinson a su esposo Manuel Mendoza. Con el apoyo de varios créditos de Banca Comunitaria amplió su oferta de servicios y cuenta con una importante cartera de clientes.

El banco en zapatos de goma

Valladares señaló que una de las diferencias con la banca tradicional, es la labor de los asesores comunitarios, quienes son empleados de Banca Comunitaria que van directamente al hogar o negocio del microempresario para conocer y atender sus necesidades financieras.
“Los Asesores Comunitarios son generalmente jóvenes con TSU en las áreas de administración, contabilidad o finanzas. El Asesor tiene la capacidad de percibir y conectarse con las necesidades de sus clientes, pues posee un fuerte compromiso solidario y es proactivo en la búsqueda de soluciones y alternativas de inversión”, agrega Valladares.

En 4 años ha crecido la red de atención de Banca Comunitaria, hoy cuentan con 16 Agencias Comunitarias (en la Gran Caracas, Miranda, Vargas, Carabobo y Aragua), 56 comercios con atención personal (Barras de Atención) y 107 comercios con punto electrónico (POSWEBs).
Para finales de año, abrirán las Agencias Comunitarias de Barquisimeto y Maracaibo.