Hoy es un dí­a muy importante para la comunidad Banesco y para toda la ciudad de Caracas. No puedo menos que expresarles la gran emoción que siento al poder inaugurar el mural Trilogí­a para Banesco, acompañado de su creador, el maestro Oswaldo Vigas.

Más de 50 años le tomó a este gran artista venezolano culminar este mural y cómo no sentirme feliz de ser partí­cipe de esta empresa. Sobre todo cuando veo reunidos en esta casa, que también es su casa, a dos generaciones de creadores, Oswaldo y Lorenzo Vigas, quien complementará esta especial noche con su cortometraje Los elefantes nunca olvidan que ha cosechado gran éxito internacional. No puedo dejar de mencionar a esa gran dama Janine Castés de Vigas, nuestra amiga, compañera y madre, y además entusiasta fuente de inspiración de estos artistas que hoy nos acompañan.

Quisiera compartir con ustedes la historia que antecede a la inauguración de Trilogí­a para Banesco, lo cual los ayudará a comprender el significado que para todos los venezolanos tiene este acto para el cual nos hemos reunido hoy. Este mural forma parte de los proyectos que el maestro Vigas realizó en Parí­s en la década de los 50, a solicitud del arquitecto Carlos Raúl Villanueva, quien le habí­a hecho varios encargos para la Ciudad Universitaria de Caracas.

Tal como nos lo ha contado el propio maestro Vigas sus expectativas eran la de seguir realizando sus murales dado el interés que despertaron sus obras en esa casa de estudios.

Pero la realidad fue otra y hoy, 50 años más tarde, gracias a esta feliz coincidencia podemos retribuir a este gran venezolano y hacerle este obsequio a Caracas.

No menos complacidos y agradecidos nos sentimos con el maestro Vigas quien generosamente decidió nombrar a su obra Trilogí­a para Banesco.

Gracias a todos por acompañarnos en esta noche y disfrutemos juntos de esta obra.

Econ. Juan Carlos Escotet